1. 1867

    Primera obra de la familia Ghella

    Domenico Ghella, fundador de la familia, nace en Noviglio, cerca de Milán, en 1837.

    En 1850 parte para Marsella, en Francia, como minero. Era un chico de solo 13 años y con una gran carrera por delante.

    Es en 1867 cuando marcha a Egipto y colabora como pequeña empresa subcontratista a la realización del grande proyecto del canal de Suez.

    Pasan solo tres años y Domenico se encuentra en Estambul (Turquía), trabajando en el túnel funicular Pera-Galata. El trabajo le gusta y es un aventurero de pura cepa.

    En 1877, a la edad de 40 años y tras una vida de sacrificios, vuelve finalmente a trabajar en Italia, en la línea Novi-Acqui-Ovada, realizando un pozo profundo.

     

    Adolfo Ghella es hijo del arte. Nace en Colleretto Castelnuovo en 1877. De la mano de su padre Domenico aprende el oficio de la construcción durante los veranos. También tiene solo 13 años y una gran pasión por el trabajo duro.

  2. 1894

    Fundación de la empresa Adolfo Ghella e Figli

    En 1894 se funda la empresa Ghella. En esa fecha existen obras en India, Persia y la construcción de parte del ferrocarril Transiberiano en Rusia.

    A finales del mismo año el padre, Domenico, fallece. Adolfo hereda dos mil liras con las que podrá terminar los dos años de estudio para conseguir el diploma de topógrafo en el Instituto de Pinerolo. Obtenido el diploma, enseguida marcha a visitar las obras realizadas por el padre en Turquía y Egipto. Quiere aprender y mejorar las técnicas de excavación, su primera pasión.

  3. 1898

    Ghella realiza parte del mítico ferrocarril Transiberiano

    Terminados los trabajos en Rusia, entre ellos el mítico ferrocarril Transiberiano, el mismo año Adolfo hace prácticas en el estudio del topógrafo Maddio en Castellamonte (Italia). Por motivos de trabajo se traslada a Génova, donde se enamora de los barcos que zarpan a todo el mundo.

  4. 1901

    Rumbo a Australia

    En 1901 Adolfo se embarca rumbo a Australia. Se reinventa como leñador, pastor, minero y buscador de oro, y atraviesa tanto a pie como a caballo el continente, pero no encuentra obras. No obstante, ha aprendido inglés y la experiencia lo ha enriquecido del conocimiento de los hombres.

    Pasan 3 años y regresa a Italia, donde inicia la obra de la línea ferroviaria del Sempione para Suiza.

    En 1905 parte para Tonkín, territorio de la Indochina francesa, donde una compañía proyecta y construye un ferrocarril desafiante. Se le asigna un tramo de la línea. Después de una nueva epidemia de enfermedades tropicales como la malaria, que provocó la muerte de miles de coolies, los operarios locales, la compañía francesa suspende los trabajos. Los supervivientes regresan a Europa y a Italia. Adolfo marcha solo a Hong Kong.

  5. 1907

    Túnel de Beacon Hill en Hong Kong

    En aquel entonces una compañía inglesa está construyendo en Hong Kong un complejo ferrocarril, pero los trabajos se retrasan por un túnel de más de 7 km que presenta dificultades especiales. Para acelerar, se realiza un pozo entro los dos accesos. También el pozo presenta enormes dificultades y la empresa resulta muy ardua. Adolfo Ghella acude todos los días a la obra, entabla relaciones personales con el director (el ingeniero inglés Graves W. Eves, Ingeniero Jefe Residente), que le ofrece el trabajo del pozo a destajo.

    Adolfo reorganiza la obra, se rodea de personal nuevo, reúne la experiencia acumulada desde niño con su padre, perfeccionada en los trabajos posteriores, y el trabajo avanza rápido. Y con el trabajo, el reconocimiento y el primer éxito financiero.

     

    En 1909 se adjudica la obra portuaria de Kowloon. Después de estos éxitos siguen años de trabajo provechoso a lo largo de la línea ferroviaria de Cantón que avanza hacia China, donde se hace con la obra para la ejecución de la presa en el Río del Oeste.

     

    En 1910, después de la rebelión de los Bóxers, vuelve a Italia, donde se casa con la mujer que será su fiel compañera de la vida, Domenica. El padre de Domenica es Giovanni Bertoglio, que será compañero de mil proyectos al lado de Adolfo. Es gracias a Giovanni, prolífico escritor de cartas y postales desde todo el mundo, que se ha permitido reconstruir fielmente las fechas de numerosos viajes y obras.

     

    En 1912 nace Domenico Ghella, primogénito de Adolfo y Domenica. Un año más tarde, Adolfo vuelve a China durante un breve periodo. La sociedad Ghella ya es una empresa internacionalmente conocida. Adolfo decide regresar a Italia, pero atravesando el continente americano. Su desembarco en San Francisco es mencionado incluso por la prensa local. Tiene el tiempo justo de regresar para el nacimiento de su segundo hijo, Giovanni.

  6. 1914

    Regreso a la Rusia de los Zares

    Y de nuevo llega el momento de volver a Rusia, pero esta vez con toda la familia. Se establece en Tiblisi, hoy Georgia, donde construye un trazado ferroviario entre Kars y Erzurum. Allí lo sorprende la guerra de 1915: hace regresar a su familia a Italia y marcha a Moscú para convencer al cliente de que autoricen la continuación de su trabajo. Los rusos, sin embargo, piensan en la guerra y han suspendido los pagos de los trabajos.

    Él habla ruso perfectamente, al igual que inglés, francés y chino.

    Busca el apoyo de la embajada italiana, gracias a la cual consigue obtener algunos anticipos a cuenta del trabajo realizado. Invierte en lana y alfombras, mientras el embajador italiano, que le tiene aprecio, le encarga misiones de confianza y lo retiene prácticamente al servicio de la embajada. De 1917 a 1919 Adolfo sigue la caída de los Zares. Ese mismo año consigue llegar a Arcángel, en Rusia, tras meses de viaje y de peligros desde la salida de Moscú, sin autorización y sin escolta bolchevique.

  7. 1921

    Escape de Rusia

    Llega a Londres y desde allí regresa a Colleretto, en su Piamonte. Y sin dinero, como 20 años antes, pero con más temple aún, seguro de su porvenir y sostenido por una voluntad inquebrantable. A falta de trabajo en Italia vuelve a partir para el Mar Negro con una carga de ropa que los comerciantes de Biella enviaban a aquel mercado a cambio de petróleo o lanas. En Bakú los bolcheviques, después de haber retirado la carga (todavía no completa), cuando ya la nave estaba estibada con la mercancía de regreso, envían a bordo un piquete armado. El puerto está minado pero, en una noche de tormenta, Adolfo Ghella ordena zarpar con toda la escolta a bordo. Mientras el Mar Negro se enfurece, se deshace de la escolta con una estratagema y regresa a Italia.

  8. 1924

    Regreso a Italia

    Por tercera vez comienza de nuevo. Adolfo lo ha perdido todo pero tiene un buen bagaje de experiencia. Concursa y gana el contrato para la realización de un túnel en los Abruzos, para la central hidroeléctrica del Sagittario.

     

    Es un periodo de mucho trabajo en el que se adjudica numerosos contratos. En 1926 gana un contrato para un trazado de ferrocarril de la Società Mediterranea, donde ya había trabajado su padre. Entre 1927 y 1933 obtiene diversos tramos ferroviarios por cuenta de los Ferrocarriles Calabro-Lucane: Crotone-Petilia Policastro 40 km; San Pietro in Guarano-Camigliatello 18 km; túnel de Ferrandina; Ferrandina-Matera y túneles de Miglionico, 28 km; Acerenza-Gravina di Puglia-Altamura 66 km.

    Entre 1930 y 1940 se realizan 130 km de líneas ferroviarias en el sur del país para los Ferrocarriles del Estado. En 1934 se traslada a Roma y el mismo año obtiene otras obras ferroviarias y de carreteras en Italia.

     

    Todos los trabajos concluyen siempre con éxito.

  9. 1938

    Metro de Roma y el "Mago de los túneles"

    A la empresa Adolfo Ghella e Figli se le asigna la construcción de la parte más difícil del metro de Roma: el tramo entre Via Cavour, San Pietro in Vincoli y el Coliseo. Es una verdadera obra maestra de la audacia, tenacidad y capacidad.

    El tramo se debía inaugurar en 1942 para la Exposición Universal. Se suspendió en 1940 a causa de la Segunda Guerra Mundial. Debido a la guerra, los propios túneles del metro se utilizaron como refugios antiaéreos con una capacidad de alrededor de 50.000 personas. Se realizarán también túneles con la única finalidad de proteger a la población local.

     

    Entre 1939 y 1940 realiza fortificaciones en la frontera francesa. De 1942 a 1944 lleva a cabo el conducto forzado para la central hidroeléctrica de Bressanone.

     

    En 1944 nace Giandomenico Ghella, primer hijo de Giovanni. Será la cuarta generación de Ghella en el mundo de la construcción. Hoy es el Presidente del Grupo Ghella S.p.A.

     

    En 1945, después de años de suspensión, los alemanes se llevan casi todo el material de las obras. Habrá que esperar a los años de la reconstrucción. Adolfo Ghella trabaja en todas las regiones de Italia. Lo llaman el "mago de los túneles", después de casi medio siglo de trabajo ininterrumpido y de esfuerzo a sus espaldas.

  10. 1946

    III Generación

    His sons Giovanni and Domenico begin to pull the company out of this difficult chapter. In the same year they create the entrance of the Apennine Base Tunnel on the direct line connecting Florence and Bologna, previously destroyed by the war. The same year work resumes on Rome’s metropolitan line at the Giovanni Lanza station.

    Italy is abuzz. Ghella's work is constantly growing: they create hydroelectric plants, railways and motorway sections, structural reinforcements all built with a strong technical predominance and a distinctive attitude to the subsoil. From the north of the Alps to the Calabrian Apennines, Ghella contributes to Italy’s new framework.  

     

    In 1951 Enrico Ghella is born, brother of Giandomenico, Marina and Manuela. The last of the four brothers from the fourth generation, and today’s Group CEO.

    Los hijos Giovanni y Domenico empiezan a liberarlo de la parte más laboriosa. El mismo año realizan la boca del túnel de los Apeninos en la línea directa Florencia-Bolonia, anteriormente destruida por los avatares de la guerra. Y también ese año se retoman los trabajos de la línea de metro de Roma en la estación Giovanni Lanza.

    Italia está en ebullición. El trabajo de Ghella no para de crecer: se construyen centrales hidroeléctricas, ferrocarriles, tramos de autopistas y refuerzos estructurales, todos con una gran altura técnica y con un talento singular para el subsuelo. Desde el norte de los Alpes a los Apeninos calabreses, Ghella pone su firma en la nueva vertebración de Italia.  

     

    En 1951 nace Enrico Ghella, hermano de Giandomenico, Marina y Manuela. Es el último de los cuatro hermanos de la cuarta generación, hoy Administrador Delegado del Grupo.

  11. 1954

    Expansión en Canadá y Estados Unidos

    Entre 1954 y 1958 se ejecutan en Canadá los muelles del puerto minero Jacques Cartier y las actuaciones para la navegabilidad del río San Lorenzo. Será Giovanni Ghella quien seguirá los trabajos canadienses. Estos trabajos se realizan con la empresa Canit Construction, controlada por Ghella y el socio ingeniero Salvatore Randaccio, como recoge el diario Giornale di Sicilia en un artículo del 3 de mayo de 1958: "Seaway, la mayor vía marítima". El trabajo consistía en la realización de dos esclusas en Beauharnois.

     

    El 1 de mayo de 1955 fallece en Roma Adolfo Ghella, consciente de haber transmitido a las generaciones futuras su misma pasión por el trabajo.

     

    En 1957, el joven Giandomenico Ghella, a la edad de 13 años, visitará con su padre Giovanni la obra canadiense de las dos presas de la Seaway.

     

    Ese mismo año la empresa Icos (sociedad americana del Grupo Ghella) ejecuta las obras de cimentación del World Trade Center de Nueva York.

    En Italia, entre 1962 y 1966, se realiza una presa en el río Cixerri, en Cerdeña.

  12. 1965

    Crisis pasajera

    La empresa está en suspensión de pagos con la consiguiente suspensión de algunas obras importantes. Los años son difíciles con escasos de medios y más aún recursos financieros.

    Esto no afecta a la consideración de los clientes y de otras empresas sobre la capacidad de Ghella para los trabajos en túneles.

     

    En 1967 se vuelve a empezar: con gran dedicación, y después de saldar todas las deudas, los dos hermanos, Giandomenico y Enrico, retoman la actividad con trabajos en subcontratación. Si en la actualidad Ghella SpA es un Grupo sólido y con un crecimiento controlado es sin duda gracias a la que hoy se puede recordar como una lección empresarial.

     

    En 1968 se realiza una subcontratación para una de las mayores empresas italianas para la construcción de un túnel del Acueducto del Peschiera en Moricone, en la que Ghella es una de las primeras empresas de construcción en invertir en tecnología: la TBM, tunnel boring machine (máquina tuneladora).

  13. 1970

    La IV Generación y la expansión en América del Sur

    En los años 70 un nuevo socio se une a los Ghella: se trata de Domenico Nigro, hombre de máxima confianza de Giovanni Ghella y persona de gran experiencia. Es una alianza que funciona desde el primer momento.

     

    Entre los incontables trabajos, sin duda los túneles de conexión en Roma entre Plaza de España y el aparcamiento de Villa Borghese se encuentran entre las obras más fácilmente reconocibles. 

     

    También para la cuarta generación ha llegado el momento de abrirse paso en el extranjero, conforme a la tradición.

     

    En 1977 la empresa trabaja por primera vez en Venezuela, donde se llevan a cabo para el INOS (Instituto Nacional de Obras Sanitarias) las obras de toma y 4 túneles con una longitud total de 20 km para el acueducto regional del Táchira.

    En 1979 en Caracas comienzan los trabajos en la Línea 1 del metro en el tramo entre las estaciones de Capitolio y La Hoyada.

     

    En 1980 nace Lorenzo Ghella, hijo de Giandomenico. Con Lorenzo, la empresa Ghella llega a la quinta generación de constructores altamente especializados en excavaciones subterráneas. Hoy Lorenzo es Vicepresidente del Grupo.

     

    Son innumerables las obras realizadas paralelamente entre Italia y Venezuela. Gracias a la previsión en inversiones en el progreso tecnológico, Ghella siempre ha sido pionera desde entonces en las técnicas de excavación mecanizada. Contratista General por definición, pero mineros por pasión.

  14. 1991

    Expansión en Centroamérica

    Los años 90 asisten al crecimiento sin fronteras de Ghella en Centroamérica y América del Sur, debido a la capacidad técnica y a un enfoque en la calidad típicamente italiano. Venezuela, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Haití y Costa Rica son el terreno de juego. Ghella es una escuela para toda una generación de mineros.

  15. 2005

    Crecimiento en Francia, Argentina y Brasil

    En 2005, casi 150 años después del primer trabajo realizado por el fundador, Domenico, Ghella vuelve a Francia para llevar una importante contribución en el ámbito del ferrocarril de Alta Velocidad Turín-Lyon.

     

    En 2007 la empresa ejecuta en Italia un tramo de la Línea 1 del metro de Turín, el primer metro automático del país. La siguiente obra supone la participación de Ghella en el nuevo sector del metro de Milán, la línea 5.

     

    En Venezuela se llevan a cabo los trabajos de la Línea 2 del metro de Valencia.

     

    En 2008 la empresa trabaja por primera vez en Argentina. En Buenos Aires se realiza la importante obra del Maldonado: 14 km de túneles.

     

    También en 2008 la empresa se estrena igualmente en Brasil con la ejecución de un importante túnel, parte de un metanoducto, de alrededor de 5 km.

     

    Comienza una nueva aventura empresarial encaminada a ampliar el sector de las fuentes de energía renovables. Italia es el país perfecto para invertir en la realización y gestión de plantas fotovoltaicas. Ghella inicia la construcción de 25 plantas entre el Centro y el Sur de Italia.

  16. 2010

    Regreso a Australia después de 110 años

    Exactamente 110 años después, Ghella SpA regresa a Australia con una importante obra de autopista en la ciudad de Brisbane. La actuación, nuevo éxito y motivo de gran orgullo para la empresa, recibe varios premios. El más importante, otorgado en 2013, es el premio al Mejor Proyecto de Construcción de Túneles del mundo.

     

    Grecia es un nuevo mercado en el que Ghella realiza las obras de prolongación de la Línea 3 del metro de Atenas desde Haidari al Puerto del Pireo.

     

    Italia es un escenario de investigación constante: en la obra de la autopista de Ancona se desarrollan nuevas técnicas de excavación y una patente destinada a la seguridad en la obra; el acueducto Pavoncelli es una obra considerada irrealizable por las empresas que han precedido a Ghella. Arteria principal del sistema hídrico de Puglia, ya deteriorada por los constantes terremotos, es una perla de la ingeniería. La autopista Salerno - Reggio Calabria es un prodigio de logística de la obra. El éxito de este trabajo estará en la satisfacción de entregar la obra con un año y medio de antelación respecto a los plazos del contrato.

     

    La gran columna vertebral ferroviaria de Europa es uno de los proyectos comunitarios más prestigiosos y Ghella participa en un total de tres tramos internacionales: Turín - Lyon con dos trazados y Verona - Innsbruck a través del paso del Brennero.

  17. 2017

    Ghella hoy, V Generación.

    En 2015 Ghella vuelve a Brasil, con las obras de realización de la Línea 2 del metro de Sao Paulo.

     

    Se refuerza la presencia en Argentina con los trabajos de ejecución de los túneles de drenaje para las aguas del río Riachuelo en Buenos Aires y con 40 km de túneles por debajo del actual ferrocarril de Sarmiento: una obra titánica.

     

    Noruega es un nuevo y prometedor mercado. Esta vez el desafío consiste en gestionar 4 TBM simultáneamente para una longitud de excavación de 40 km. Es la obra ferroviaria más importante que se haya construido en el país.

     

    En Vietnam, en la capital Hanoi, se trabaja para realizar una nueva línea de metro: la línea 3.

     

    En Costa Rica se ha construido una central hidroeléctrica que dará luz a más de veintitrés mil familias.

     

    La adjudicación del nuevo metro de Sydney en Australia confirma la calidad de la marca Ghella. En la obra se emplearán 5 TBM bajo una de las bahías más prestigiosas del mundo.

     

    En 2016 la empresa se adjudica en Italia el contrato de construcción de los túneles de base del Brennero, para un total de 60 km con el uso de 3 TBM.

     

    En Emiratos Árabes Ghella exporta la experiencia adquirida en Italia en el ámbito del ahorro de energía mediante la ejecución de 16 km2 de planta fotovoltaica con vistas a la independencia energética de la Expo2020.

     

    El mañana aún no está escrito.